Asociación para la protección de menores      víctimas de violencia de género

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PRETENDIDO SAP  

CUÉNTANOS TU HISTORIA: escríbenos a victimasfalsosap@yahoo.es
Si tú y tus hijos/as habéis sido o estáis siendo víctimas de la admisión del SAP en vuestros procesos judiciales, cuéntanos tu historia, si lo deseas de forma anónima. De cualquier manera, tu información será tratada confidencialmente y con seguridad. Estamos recopilando casos para fijar nuestras denuncias y reivindicaciones.


La admisión en el ámbito judicial del pretendido Síndrome de Alienación Parental como una realidad científica está teniendo consecuencias terribles en los/as menores que son “diagnosticados” de sufrir dicho síndrome.

Amparados por la justicia, en muchas provincias españolas maltratadores y pederastas están consiguiendo gracias al SAP no sólo salir impunes de sus delitos, sino continuar ejerciendo violencia sobre sus hijos/as durante el régimen de visitas o incluso durante mucho más tiempo consiguiendo su custodia exclusiva.

Muchas madres cuando intentan proteger a sus hijos/as del padre maltratador o abusador sexual acudiendo a la justicia, se arriesgan a ser acusadas de manipular a sus hijos/as contra él de forma vengativa y malvada y a ser castigadas restringiendo su contacto con ellos/as lo que acentúa la desprotección de estos/as menores.

Algunas mujeres pasan meses sin poder comunicarse con sus hijos/as, otras son multadas con cuantías económicas elevadas cada vez que ellos/as se niegan a ver a su padre o a irse con él; otras son obligadas a entregarlos/as al padre maltratador sabiendo que les está poniendo en peligro, si no acceden pueden ser intimidadas con perder su custodia o incluso con la cárcel.

Los maltratadores saben que no hay nada que devaste más a su víctima, la mujer, que ver a sus hijos en peligro de que les hagan daño y por eso frecuentemente la amenazan con obtener su custodia para conseguir acuerdos que les mantengan unido a ella. Los litigios por custodia se convierten en otra arma en manos de los agresores para aumentar su poder y sus tácticas de control para aterrorizar a su víctima”. Hart and Hofford, Child Custody in A Lawyer's Handbook, supra, note 12 at 5-1;

El SAP fue inventado en 1985 en EEUU por Richard Gardner, psiquiatra norteamericano que se suicidó en 2003 en extrañas circunstancias.
De forma resumida, según R. Gardner, el SAP consiste en que durante procesos de litigo por custodia de menores, uno de los progenitores (en su mayoría mujeres) “aliena”, es decir manipula a los hijos/as contra el otro progenitor (en su mayoría padres) por el que estos niños/as llegan a sentir un rechazo profundo.

Es curioso como uno de los rasgos propios de los maltratadores y pederastas es que nunca se responsabilizan de su propia violencia y, por tanto, son incapaces de reconocer que el rechazo afectivo de sus hijos/as hacia él proviene de su propio comportamiento violento y no de ningún lavado de cerebro por parte de la madre.

Este pretendido Síndrome no tiene base científica alguna.

El SAP no ha sido nunca reconocido por la comunidad científica ni española ni internacional. La Organización Mundial de la Salud no lo ha admitido, tampoco ha sido aceptado en el DSM III ni el DSM-IV (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales de la American Psychiatric Association).

El SAP ha sido rechazado por la Asociación Americana de Psiquiatría, Asociaciones de Profesionales de la Psicología de EEUU, y la Asociación Nacional de Fiscales de EEUU. Estos colectivos están luchando para que el SAP deje de admitirse en los tribunales como prueba por sus consecuencias devastadoras en los/as niños/as y en sus madres.

La Asociación de Jueces de Familia y Juventud de EEUU rechazó expresamente su admisión en los tribunales en su Guía para casos de violencia doméstica y litigios por custodia en 2007.

Como señala Sonia Vaccaro, “la Asociación de Psicólogos Americana –APA – a través de la Comisión Especial sobre Violencia y Familia, concluyó en su trabajo "Cuestiones y dilemas en violencia familiar,": "El personal judicial debe no sólo ser advertido que el PAS no está reconocido como un síndrome médico por la AAM (Asociación Americana Médica) y la APA, (Asociación de Psicólogos Americana) sino que el empleo de este dudoso síndrome como un instrumento, adaptado para quitar la tenencia a las madres, no puede consentirse..."

“La AAM y la APA concluyen: "El trabajo de Richard Gardner jamás ha sido revisado ni reexaminado. Él logró posicionar este tema a través de la publicación de sus propios trabajos en su propia editorial, “Creative Therapeutics”, fue su propio editor de los 30 libros que publicó desde entonces, incluyendo “Parental Alienation Syndrome”.

Expertos/as en violencia de género en España, incluidos/as juristas y personal sanitario ya han denunciado este año la perversidad del SAP: “(…) los pretendidos criterios diagnósticos son nulos lógica y científicamente porque no se correlacionan con ninguna patología identificable y jurídicamente inaceptables por parciales y porque constituyen una ficción de un síndrome inexistente” (Manifiesto de Juristas y Sociedad Civil ante el Fenómeno Psicológico-Legal del Pretendido  “Síndrome de Alienación Parental (SAP)).

El Consejo del Poder Judicial también ha rechazado su admisión en el ámbito judicial: “La conclusión diagnóstica de S.A.P. no es aplicable cuando ha existido una situación de violencia de género, al haber sido los hijos y las hijas de esa relación víctimas y testigos de la violencia. En estas circunstancias, mientras persiste la relación, los menores desarrollan conductas de adaptación a través de conductas de evitación y de alianzas con el foco de la violencia, pero cuando ésta finaliza con la separación y perciben la seguridad de la distancia, desarrollan un rechazo de la violencia que se traduce en animadversión al causante de la misma, sin que exista ninguna intervención de la madre. No se debe aceptar que se utilice el S.A.P. para deslegitimar denuncias por violencia de género o por abuso sexual. (Conclusiones Aprobadas en el Curso de Formación Continua del CPJ “La Valoración del Daño en las Víctimas de la Violencia de  Género ”, celebrado los días 10 a 12 de septiembre de 2.007).

El SAP constituye una de las últimas armas más demoledoras que los maltratadores y pederastas están utilizando contra las madres. Cuando las mujeres consiguen abandonar al agresor mediante la separación conyugal, los hijos/as se convierten en la vía idónea del maltratador para mantener el control sobre ella. Los violentos son conscientes de que para la madre lo más importante en su vida son sus hijos/as, por eso esta infancia se convierten en el instrumento perfecto contra ella.

Ante los últimos avances de la mujer y la infancia en España en lo que a la conquista de derechos se refiere, como son La Ley Integral contra la Violencia de Género o la nueva Ley del Divorcio, han surgido nuevas formas de reacción importadas de EEUU para contrarrestar dichas conquistas por parte de aquellos hombres que ven amenazados sus privilegios patriarcales.

El SAP se ha extendido en España como la espuma en el ámbito judicial y en muchos Puntos de Encuentro de algunas Comunidades Autónomas donde tratan con hijos/as de maltratadores y que, sin embargo, no están siendo tratados/as ni reconocidos/as como víctimas directas de la violencia de su padre. Los Puntos de Encuentro aunque no pertenecen exclusivamente al campo judicial, sí intervienen en los procesos judiciales ya que emiten informes sobre la unidad familiar que son remitidos a los tribunales.

La visión impuesta por el SAP, invierte la carga de la culpa que recae ahora en la madre cuando acude a la justicia en busca de protección para sus hijos/as mientras se desvía la atención de la violencia del padre. Son ellas las que son tratadas desde el primer momento de forma prejuiciosa como alienadoras y vengativas, todos sus actos o palabras son observados bajo el microscopio del SAP. Es ella la que tiene que demostrar que no miente ni manipula a sus hijos/as. Sin embargo, la credibilidad del padre no se cuestiona por principio, se presupone.

El “tratamiento” cruel que propone el mismo SAP para contrarrestar la “alienación” es la “terapia de amenaza”, que desgraciadamente se está aplicando en algunos juzgados y muchos Puntos de Encuentro de algunas Comunidades Autónomas.

Este terrible método consiste en atemorizar mediante amenazas y coacciones a los niños/as  y a sus madres para que admitan el contacto forzado, contra su voluntad, de los niños/as con su padre. Si no aceptan dicho contacto se les amenaza y atemoriza con consecuencias graves para ellos: en algunos P. de E., por ejemplo, amenazan con dar parte al juzgado de la situación “de obstaculización de la madre a las visitas con el padre” para que se planteen la retirada de custodia, y en algunos juzgados intimidan con multas o con entregar la custodia exclusiva de los niños/as al agresor o restringir o eliminar cualquier contacto de la madre con sus hijos/as durante un período indeterminado (meses incluso años, como ya ha ocurrido en algunos casos) o incluso con la cárcel para la madre.

La manipulación de un hijo/a es un comportamiento posible tanto en la mujer como en el hombre, pero ni mucho menos es un síndrome médico. Por otra parte, no es casualidad que sean maltratadores o abusadores sexuales quienes aleguen esta manipulación por parte de la mujer. Si el personal profesional que trata a menores en los diferentes ámbitos como el judicial o de la salud mental no está formado por expertos/as cualificados/as en violencia de género y menores no podrá detectar casos de este tipo.

R. Gardner difundía sus ideas a favor de la pedofilia, ideas como las siguientes:
“Las actividades sexuales entre adultos y niños son parte del repertorio natural de la actividad humana, una práctica procreativa positiva.” Gardner, R.A. (1992). True and False Accusations of Child Sex Abuse . Cresskill, NJ: Creative Therapeutics. (pp. 24-5)
 “Los niños sufren por la reacción exagerada a la pedofilia por parte de la sociedad.” (1992) Gardner, R.A. (1992). True and False Accusations of Child Sex Abuse. Cresskill, NJ: Creative Therapeutics. (pp. 594-5)

“Se debe ayudar al niño a comprender que en nuestra sociedad estamos castigando de forma exagerada y moralista los encuentros sexuales adulto-niño”. (1992). Gardner, R.A. (1992). True and False Accusations of Child Sex Abuse . Cresskill, NJ: Creative Therapeutics.(p. 572).

Los poderes públicos deben garantizar la protección efectiva tanto de las mujeres que han sufrido malos tratos como la de sus hijos, víctimas directas de la violencia de género ejercida por su padre contra ellos/as. El daño que está causando el SAP en madres e hijos/as es un escándalo de violación de derechos humanos grave.

Las consecuencias que está teniendo la admisión del SAP en esta infancia y en sus madres constituyen una violación terrible de sus derechos humanos. Las secuelas que va a dejar en ellos/as la “terapia”, como el cambio de custodia o régimen de vistas con el padre maltratador o abusador sexual pueden ser irreversibles y, por descontado, influirán en el desarrollo psicoafectivo e incluso físico de esta infancia.




 
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